-*Prrrrrrr prrrrrrrrr*- Sonó el teléfono de Daniel, que inoportuno.
-Cógelo.- Le dije mientras me separaba de él.
*Conversación telefónica*
-¿Que quieres?- Contestó al teléfono algo alterado.
-¿Donde te metes? - Dijo Luke. Daniel miró el reloj, eran las 5 de la mañana, el tiempo se nos había pasando volando.
-¿Donde estas tú?- Pregunto Daniel.
-Estamos fuera, buscando a Laura que tampoco sabemos donde esta.- Contestó Luke. Daniel me miro y rió.
-Laura esta conmigo,- Dijo mientras me sonreía.- ahora salimos.-
-¿Que estas con Lau...- Le colgó.
-Era Luke, nos están buscando,- Se volvió a acercar a mi.- pero nos habíamos quedado a medias de algo.- Reí a su comentario, y me levanté.
-Mejor salgamos.- Le dije desde la puerta, él se levanto a regañadientes y salió delante mio entre la multitud, me agarró del brazo para que no me perdiese y por fin, logramos salir fuera de la discoteca.
Al salir, vi a James y Jai, sentados en un banco y justo al lado Luke y Patri estaban abrazados, hacia frío.
-Mira ahí están.- Me dijo Daniel, .mientras les señalaba
-Ya los había visto.- Le guiñe un ojo.
-Oh perdone usted.-Contesto sonriendo.
-Perdonado perdonado.- Reí mientras nos acercábamos a ellos.
-¿Y Beau?- Preguntó Daniel
- Ha ido a buscaros.- Contestó Jai.
-Y vosotros ¿donde estabais?- Preguntó Patri al vernos.
- Dentro, hablando.- Le contesté. Note como Daniel me miró y sonrió.
- Si si, bueno ¿ya va siendo hora de irse no?- Dijo Patri. La verdad que se nos había pasado el tiempo volando en esa habitación.-Esta apunto de amanecer.-
-Si, ya va siendo hora, que yo estoy reventado.- Apareció Beau.
-Yo os acompaño.- Dijo Luke.
-Y yo.- Le siguió Daniel. Todos se quedaron callados, al comentario de Daniel.
-Vale, pero vamonos ya, me estoy congelando.- Contesté
Apenas llevaba una fina rebeca encima de mi escotado vestido y me estaba muriendo de frío. Luke y Patri se habían adelantado y Daniel y yo quedamos atrás.
-¿Tienes frío?- Preguntó al verme de brazos cruzados intentando calentar mis heladas manos.
-Un poco.- Contesté. La verdad que estaba muriendo de frío.
-Ven, acércate.- Me paso su brazo por la espalda y me abrazo, mientras seguíamos caminando.
-Gracias.- Le sonreí. No hacia ni 6 horas que le conocía, pero sentía como si le conociera desde siempre. Él me miró y también sonrió.
-Antes... nos hemos quedado a medias de algo ¿no?-
-Se podría decir que si.- Contesté.
-No me gusta dejar las cosas a medias.- Se paro y se quedo mirandome los labios.
-Ni a mi tamp....-